domingo, 6 de junio de 2010

Escrito el 2 de Junio de 2010

Parece que se ha perdido fuerza.  Empecé muy fuerte, con un montón de letras en poco tiempo, pero poco a poco me quedé con poco que explicar.  Y es que a fin de cuentas un embarazo no deja de ser vida normal, con su tedio y su rutina.  En este tiempo han pasado pocas cosas.  Ha pasado mi cumpleaños, Deni ha ido y ha vuelto de Copennhage (o como se escriba), los futuro papás empezaron (ayer) a pintar y en ello están...  Poca cosa fuera de la rutina de los día.  No digo que eso sea malo, mas bien al contrario.  La rutina es tranquilidad.  Aburrimiento, sí, pero tranquilidad.
Poca cosa tengo que decir.  Lo único que se me ocurre es decir que mi cuñada cada día está más guapa, señal inequívoca según Almudena de que el bebé es un niño y yo lo dejo escrito aquí para que luego no vaya diciendo que ella ya sabía que era una niña si se equivocase.  Me hace ilusión cuando Nuria se sienta y resopla porque le aprietan los pantalones.  ¡Mola!  Se le ve bien, sin queja.  Según me cuenta Jaime, Nuri come más.  Yo no lo veía los días que coincidíamos en casa de mis padres o cuando este sábado pasado bajaron a cenar.  Sin embargo doy fe de ello porque, mientras Deni estaba en Dinamarca, una tarde quedamos a tomar algo en el Willy's (el día en que dieron el último capítulo de "Lost" a la vez en todo el mundo) y Nuri pidió unas patatas bravas.  El garbanzo, su garbanzo, debía tener hambre.  No es que sea rarísimo que Nuria pida tapas, pero sí lo es que fuera tan pronto.  Al final picamos más Jaime y yo que ella, pero lo curioso es que fuera ella la que quiso pedirlas.  En fien, está embarazada y es lo que tiene, si ella quiere algo el resto estamos para servirle, no sea que me nazca el sobrino con un antojo en forma de patata brava en "to'l careto".  Sin embargo no es una embarazada al uso (al uso que sale en la tele, quiero decir):  No exige nada.  Mensaje personal para Nuria:  Si vuelves a quedarte encinta ¡APROVÉCHATE MÁS!