jueves, 21 de octubre de 2010

Escrito el 9 de Septiembre de 2010

Se acabaron las vacaciones.  Vuelta al tajo.  Tras nueve días en Suiza buscando a Heidi y a Pedro hay que volver a la rutina.  Y aquí estoy, como siempre que escribo, en la puerta del trabajo boli en mano a las seis y media de la madrugada.  Nada que remarcar sobre el tema que nos ocupa en el blog.  Me he mantenido informado por teléfono (bueno, esta mañana he recogido a Jaime y me ha informado en persona) y ya sé que todo está bien para Nuri y Adriana.  Cuando nos fuimos de viaje sabíamos que había que esperar aún un par de días para saber los resultados del análisis sobre aquel "herpes" que le había salido a la "mamá" (¡jodo, qué bien suena!).  Ahora ya lo sabemos:  no fue nada, sólo quemaduras por el sol.
El caso es que hoy, tres de Septiembre de 2010, es su aniversario de boda.  Cinco años casados.  Cinco años ya.  ¡Cómo pasa el tiempo!  Y más rápido que va a pasar.  Como Adriana salga ágil como lo fue (que no lo es ahora) su tío Jose, o sea, como yo, el año que viene por estas fechas celebrarán el aniversario corriendo detrás de ella.  Ojalá.
En fin, el caso es que, como hacía casi un mes que no escribía, tenía ganas de hacerlo ya, aunque fuera sin noticias.  De hecho, lo mejor es que no haya noticias.  Ya me inventaré yo lo que sea para gastar tinta.