viernes, 10 de diciembre de 2010

Escrito el 10 de Diciembre de 2010 ¡YA ESTÁ AQUÍ ADRIANA!

YA ESTÁ AQUÍ.  AYER, A LAS NUEVE (UNO O DOS MINUTILLOS ANTES) NACIÓ ADRIANA.  UN NUEVE DE DICIEMBRE DE 2010, UN DÍA GRIS Y LLUVIOSO (CHIRIMIRI, NO CHUZOS DE PUNTA), CON 13ºC EN LA CALLE.  UN JUEVES PERFECTO.  PASÓ DE SER UN DÍA GRIS A UNA NOCHE BRILLANTE.
  Veamos, me explico.  Ayer, día 9 de Diciembre, primer día de "curro" después de las vacaciones, y con Deni disfrutando aún de ellas, salgo a las tres de la tarde y me llama la abuela Isabel, mi madre.  Ella me explica que Nuri tiene contracciones, que a las 4 de la mañana Jaime se levantó y se la encontró ya levantada con esas contracciones.  Aguantaron hasta primera hora de la mañana, cuando llamaron a la comadrona, quien les dijo que Nuri bebiera algo calentito y volviera a la cama, que fueran para allí a las cuatro o así.  Quiso la suerte que hoy tía Petra decidiera pasarse a ver a su hermana, con lo cual el transporte estaba garantizado.
Hasta aquí llegaba la información de mi madre.  Le dije que llamara a Almu, aunque no hubiera hecho falta ya que Jaime ya le había llamado.
Bajé en Sagrera para llegar antes en metro a casa.  Subí las escaleras de Torrassa a todo trapo, comí y enseguida cogimos el coche y nos fuimos para la clínica.  Las pijas con sus BMW's a buscar los niños al cole entorpecieron el tráfico lo suficiente como para, al llegar, no ver ni al padre ni a la madre.  Eso sí, estábamos informados vía telefónica de que Nuri tenía puesta la epirud... epilud...epida... la anestesia, y que todo iba según lo previsto.  Nos metimos en la sala de espera de la planta 2 (maternidad), de la clínica y allí llegaron al poco Petra y Josan.  Así estuvimos un buen rato.  A las 8 de la tarde aproximadamente alguien nos dijo que aún teníamos para una hora y algo.  Cuando no había transcurrido más que 40 minutos vimos a Jaime.  Salía, nervioso pero templado, contento pero tenso:  Todo iba bien pero... cesárea.  Según parece Adriana es grande, Nuri pequeña y "pelín" estrecha de pelvis y sufrir por sufrir es tontería.  Nos auguran 20-30 minutos de espera y nos vamos a echar un pitillo.  Subimos volando y nada.  El abuelo Balbino se va al WC.  Megafonía:  "FAMILIA PONCELAS".  Salimos corriendo todos menos el meón, que no lo oye.  Allí está una enfermera con un bebé.  Era ella.  Era ADRIANA.  Llámalo pasión de tío, pero era el bebé más bonito que he visto.  Bailando flamenco, con pelo pero poco, lo suficiente para que la abuela Isabel y tita Deni discutieran de si es "pelona" o no.  Y para dentro.  Nos damos la vuelta.  Con cara de despistado aparece el abuelo: "Te lo has perdido".  Cara de enfado.  "Mecagüenlaleche".  Pero contento por ser, ya, abuelo.  Al poco rato (20-25 minutos, pasa una cama con Nuri, aún dopada de anestesia.  La meten en la habitación.  Aún no ha visto a su niña, con lo cual se le escapa la lagrimilla.  El médico le dice a la enfermera que en un ratito se la traigan.  Y llega la otra abuela Isabel.  Y Marta, Sergio, Pepe y Chari.  Allí estamos todos hasta que al final se quedan a solas los dos padres novatos.
Por poco rato.  En cuanto pasa una enfermera con un carrito y ADRIANA va en él salimos todos pitando a verla de nuevo.  El abuelo se llena ahora los ojos con ella.  Y la acaricia.  Y no la besa porque está constipado.  Y la abuela Isabel, la madre de Nuri, lo mismo.  Realmente es grande.  Tres kilos y medio, 50 cm de longitud.  Está bien criada, sí señor.  Y entonces mamá Nuri tiene a su niña sobre su pecho y todos nos volvemos locos de contentos y no paramos de hacer fotos como paparazzis de tres al cuarto.  Y luego papá Jaime coge a su hija por primera vez (no sin el consiguiente acojone) y otra vez locos.  Y así, en brazos de papá, mamá puede verle la carita a su niña.
Emocionados nos despedimos.  Mañana volveremos a verla.  Adriana ya está aquí.  Bienvenida.  ¡Qué ganas teníamos de que vinieras!  HOLA ADRIANA.