No, no me he equivocado de blog. Cuando me enteré de que sería tío, allá por abril de este año, salió esto. Es mi regalo a vosotros tres. Habrá más, no lo dudeis. Salió sólo, sin tachones y del tirón. Supongo que no escribía ni la cabeza ni la mano, sino el alma (ya sabeis, poesía de alma y rabia, pero dejando la rabia). Espero que os guste. Os quiero.
Rebelde, ansioso, guerrero.
Más listo que el hambre. Sincero.
Decente. Muy rojo. Casero.
Mi hermano pequeño. Te quiero.
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Tranquila, callada, discreta.
De paciencia armada. Inquieta.
Sonrisa del cielo en la tierra.
Mi querida cuñada. Nurieta.
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Reunión de ansiedad y remedio.
Pareja de amor y de fuerza.
Lazada de agua y de fuego.
Cariño que no da tregua.
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¡Qué mejor que estar contento!
¡Qué alegría!¡Buenas nuevas!
¡Qué feliz!¡Qué bien me siento!
¡Albricias!¡Qué bien os queda!
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¡Qué bien! Y a la vez ¡Qué nervios!
¡Qué agolpamiento de ideas!
¡La familia crece!¡Cielos!
¡Voy a ser tío!¡Qué fiesta!
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Y, sin dudarlo, me crezco,
bailando por las aceras
sintiéndome todo un experto
en reir. ¡Fuera vergüenza!
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Mientras tanto, este consejo
para el bebé que viniera
¡Sé feliz!¡Y sé honesto!
Como tus padres intentan.
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Termino estos siete cuartetos
intentando que el poema
muestre todo lo que siento
¡Soy feliz!¡Gracias, pareja!